martes, 23 de septiembre de 2014

Estás aquí.

Estás aquí y eres hermoso.
Estás completo hijo mío,
estás aquí y en mis manos,
y yo con tanto miedo.

¿Cómo explicarte, como decirte?
Me siento desmoronarme, veo mi vida
escaparse entre mis dedos, entre horas
de trabajo y de cansancio.

¿Qué es esto?
¿Porqué no puedo sentir?
Sólo llego arrastrando los pies,
llevo mi cuerpo muerto hasta la cama,
tratando de matar las pesadillas,
quiero llenarme de ti, de tus risas, de tu amor.

Y no puedo.
En mi pecho siento morirme,
y no quiero que estés ahí para verlo.

Te amo hijo mío,
perdóname por ser un padre roto.

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