Me compraste un pastel.
Lo tengo frente a mí,
me observa, lo observo.
Lo memorizo.
Líneas, formas,
el cartón que dice "felicidades"
inclusive memorizo
el oso que viene impreso.
Lo huelo, lo siento,
pero no lo puedo comer.
Es imposible.
Vino de ti,
si lo como; desaparecerá como mierda,
si no lo como, se echará a perder
y se irá como basura.
Maldita encrucijada,
¿porqué no estás aquí?
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