“Sin
embargo” no es una palabra tan hija de puta como “pero”,
-sin
embargo- carcome siempre mi interior.
Puedo
decirte y mirándote a los ojos que se acabó,
Que no puedo
esperar el día en que te decidas
A guardar
esas palabras tan tuyas, como cucharas
Restregándose
en mi piel mientras te comes mis entrañas.
Que no
espero que vuelvas, que ya no dejo la puerta sin llave,
Que ya no
guardo tu lado de la cama, ni abrazo la
almohada
Soñando que
eres tú y tu cuerpo yaciendo a mi lado.
Que mis días
no son eternos, que he podido conciliar el sueño,
Que ya no me
he enfermado, que ya no tengo más ataques de pánico,
Que la
esquizofrenia mermó y que estoy muy bien.
Sin embargo nada es cierto, y sólo sé
Sin embargo nada es cierto, y sólo sé
que te amo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario