He venido meditando éstos días acerca de esa famosa dualidad que siento en mi. Hasta hoy en la mañana he venido pensando que trato de no convertirme en un monstruo que destruya todo, en ese monstruo que me despierta en las noches cuando -ya no sé si son- las pesadillas invaden mi cabeza.
Todo éste tiempo desde mi infancia he creído que algo oscuro y malévolo crece dentro de mi. Que vengo infectado con alguna especie de virus que carcome espíritu. Se ha alimentado de el a través de los años.
Pero hoy caigo en la cuenta que no. Nunca ha sido así...
No utilizo mi enfermedad para fortalecerme en encerrar al monstruo, mas bien, SOY ESE MONSTRUO, y por lo que lucho diariamente... es por aparentar ser normal, uno más, por eso estoy cansado, porque he luchado por no convertirme en algo que soy, sino por vivir aparentando ser lo que no soy.
Lo acepto, no soy normal, acepto la oscuridad en mi y me dejo llevar. Al fin y al cabo... hasta las bestias de vez en cuando sonríen.
Veremos que sucede en otro día en que este ominoso ser, se disfraza de gente normal y se mimetiza con el resto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario