Hoy llovió como tenía mucho tiempo que no llovía,
hoy estaba en casa, salí a ver el agua fluir, golpear,
caía salvajemente sobre el asfalto, sobre la gente.
Salí, dejé que me arañara las entrañas,
caía sobre mi rostro como aquéllas lágrimas
que aun no se soltar.
Me metí a bañar despacio,
con el sonido del agua azotando el techo,
disfruté cada segundo ahí,
mi nariz despertó con el aroma del jabón,
me sentí bien.
Me sentí limpio.
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