martes, 23 de septiembre de 2014

Estás aquí.

Estás aquí y eres hermoso.
Estás completo hijo mío,
estás aquí y en mis manos,
y yo con tanto miedo.

¿Cómo explicarte, como decirte?
Me siento desmoronarme, veo mi vida
escaparse entre mis dedos, entre horas
de trabajo y de cansancio.

¿Qué es esto?
¿Porqué no puedo sentir?
Sólo llego arrastrando los pies,
llevo mi cuerpo muerto hasta la cama,
tratando de matar las pesadillas,
quiero llenarme de ti, de tus risas, de tu amor.

Y no puedo.
En mi pecho siento morirme,
y no quiero que estés ahí para verlo.

Te amo hijo mío,
perdóname por ser un padre roto.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Llama...

Llámame por favor mi amor,
Llámame, háblame, dame señales de ti,
Te necesito tanto, necesito escucharte,
Habla mi amor, estoy desesperado,
Soy como un niño perdido sin ti,
Llámame, dime lo que quieras,
Dime bebé, no me molestará,
Pero llámame, por favor.
¿Qué no ves que tu voz puede

Matar estos demonios que no me dejan dormir?

domingo, 7 de septiembre de 2014

Y tu no estás aquí.

Y tomaste tus cosas,
Y yo fingiendo fortaleza no te busqué,
Porque ya no puedo más,
Porque no puedo ser más la causa de tus males,
Ser todo aquello de lo que me acusas,
Pero mi corazón estúpido se aferra a lo que siente
A este amor, a lo que siente por ti,
Porque no hay más, porque no quiero a nadie más,
Si tan sólo supieras que eres lluvia,
Pasos torpes de la mano por San Cristóbal,
Un sube y baja cómplice de risas,
Abrazándote de la cintura mientras ves la tv,
Dibujarte con los ojos mientras duermes,
Porque si, cada noche de insomnio,
Lo único que me daba paz,
Era quedarte viendo, memorizarte toda,
Dibujarte con mis ojos,
hasta encontrar paz y dormir.

Y hoy no encuentro tu cuerpo para abrazar,
No tropiezan mis manos contigo,
Mis ojos no te encuentran,
Mi sangre te llama, te reclama,
Y tu no estás aquí.