Hoy volví a despertar vomitando sangre.
Han sido días negros, oscuros.
Hoy se va mi mejor amigo, mi confidente, el único que ha podido hacer frente a mis ataques de ansiedad. Y si, me siento terriblemente solo.
Los que padecemos ésto, estamos condenados a vivir solos. No hay quien pueda entender la soledad, el aislamiento. Yo me convierto en un animal, una bestia, y prefiero alejarme de todos para no lastimar a nadie. Hasta mis palabras son agresivas, busco lastimar, destruir. Y me voy.
Pero el aislamiento no es bien recibido, lo toman como indiferencia, frialdad. Y es justamente lo contrario; este puto exceso de empatía con el dolor del mundo me está matando.
Lo que precisamente quiero es NO SENTIR.
Quiero dormir largamente, quiero descansar, conocer la paz.
Déjenme morir un rato.
sábado, 15 de agosto de 2015
viernes, 14 de agosto de 2015
Recaída.
Lo sentía venir.
Una noche de insomnio augura un nuevo ataque de ansiedad.
Y nuevamente me siento vacío, violado, decepcionado.
Desahuciado.
¿Qué clase de vida es ésta, porqué debemos de llevarlo?
Hay días como hoy que siento que ya no viviré mucho tiempo más.
Una noche de insomnio augura un nuevo ataque de ansiedad.
Y nuevamente me siento vacío, violado, decepcionado.
Desahuciado.
¿Qué clase de vida es ésta, porqué debemos de llevarlo?
Hay días como hoy que siento que ya no viviré mucho tiempo más.
miércoles, 12 de agosto de 2015
Lluvia...
Hoy llovió como tenía mucho tiempo que no llovía,
hoy estaba en casa, salí a ver el agua fluir, golpear,
caía salvajemente sobre el asfalto, sobre la gente.
Salí, dejé que me arañara las entrañas,
caía sobre mi rostro como aquéllas lágrimas
que aun no se soltar.
Me metí a bañar despacio,
con el sonido del agua azotando el techo,
disfruté cada segundo ahí,
mi nariz despertó con el aroma del jabón,
me sentí bien.
Me sentí limpio.
hoy estaba en casa, salí a ver el agua fluir, golpear,
caía salvajemente sobre el asfalto, sobre la gente.
Salí, dejé que me arañara las entrañas,
caía sobre mi rostro como aquéllas lágrimas
que aun no se soltar.
Me metí a bañar despacio,
con el sonido del agua azotando el techo,
disfruté cada segundo ahí,
mi nariz despertó con el aroma del jabón,
me sentí bien.
Me sentí limpio.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)